Fíjense que ayer me dolió la cabeza. Será porque me desvelé el fin de semana: no estuvieron mis papás e invité a unos pocos (pero queridos) amigos a jugar Wii. Más bien, a que llevaran su Wii a mi casa para jugar ahí. Fieles a las franquicias de Nintendo, jugamos Smash, Strikers (¡una curada!) y Mario Kart (bendito backwards compatibility).
Creo que si tuviera más tiempo para dedicarle al hobby, tendría sentido invertir en un Wii. Pero no, la vida me lleva a otros rumbos. Por ejemplo, necesito pensar en mi maestría; no quiero que se me vaya este año sin estudiarla.
Sin embargo, esta vida de veintiochoañero geekesco me lleva también al Blogger y al Twitter y a otras aficiones imperdonables, como perder mi tiempo cultivándome de datos no necesariamente verificables en Wikipedia... y ni hablar de los mapas en línea y de mi creciente colección de planos impresos (última adición: Seattle).
Supongo que lo que quiero decir es que en el retrato del Mexicali local, hay que considerar el Mexicali digital, que quizás no es otro que su aplicación (e integración) a la "aldea global" - por muy utópico que sea el término. Ya les presenté algunas puertas de entrada, y ahorita mismo estamos en otra.
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1 comentarios:
Sgenius,comparte un mapita para deleute de todos no?
saludos y en hora buena.
nelson
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